Abrir un segundo blog, cuando ni siquiera soy capaz de mantener actualizado el principal, es una de las cosas más absurdas que he hecho en mi vida. Aún así, vuelvo a él en plan de diario secreto de adolescente. Hay ciertas cosas que me rondan la cabeza y que no quiero compartir con todo el mundo. Si bien un blog en internet no es la forma más fácil de mantener un secreto, si que lo es usar este blog que casi nadie conoce. Es por eso que ruego a los posibles lectores cierta comprensión.

La dieta está un poco abandonada, trato de controlar un poco lo que como pero la ansiedad me puede, no consigo dominarla. ¿Pero quién puede cuidar un cuerpo que se niega mes tras mes a concederte eso que tanto ansías? Quiero quedarme embarazada, pero no hay manera.

La dieta, el ejercicio, los suplementos de ácido fólico, el aceite de onagra para favorecer ciclos regulares, incluso la jalea real… una rutina que me tortura y de la que estoy acabando muy harta y muy cansada.No hay resultados.

Quiero pensar que hay un motivo para todo esto, que no es el momento adecuado, que el destino elegirá el mejor momento y que no hay nada que yo pueda hacer para forzar las cosas.

Y mientras pasan los meses, me he ido convirtiendo en una especie de maníaca sobreinformada en el tema de la concepción, que lo único que hace es tratar de no obsesionarse con el tema, a pesar de lo difícil que es.

Porque éso me lleva  a un tema un poco peliagudo, ¿por qué extraño motivo me siento tan mal por no quedarme embarazada? Es como si no te sintiras bastante mujer, como si no cumplieras con tu obligación biológica y fueras un ser inútil, supongo que será cosa de la predisposición genética.¡ Pero es una mierda!